MEDICINA FAMILIAR

En nuestro Servicio Veterinario creemos que es fundamental poder brindar un servicio completo a nuestros pacientes. Para ello, no sólo buscamos satisfacer las necesidades de la mascota a lo largo de toda su vida, sino también acompañar a su dueño, guiándolo en cómo estar atento a las diferentes enfermedades que la puedan afectar.

El concepto de nuestro Servicio Veterinario parte de la prevención de enfermedades de nuestros pacientes mediante la vacunación anual, la desparasitación y algunos chequeos de rutina. Además, brindamos un seguimiento de su salud y calidad de vida y contención a sus dueños, quienes en definitiva son los que acompañan a la mascota en todo momento.

Sabemos lo que su mascota significa. Sabemos cómo atender sus necesidades.


viernes, 17 de diciembre de 2010

RABIA



Ante la reciente detección de un nuevo caso de rabia en un mamífero terrestre (en este caso un felino domiciliado en Morón, Provincia de Buenos Aires)proveniente de un quiróptero infectado, se recuerda la obligatoriedad de tener y mantener a los animales domésticos (caninos y felinos) debidamente vacunados contra la rabia, a partir de los 3 meses de edad, y luego una vez por año durante toda la vida del animal.
Asimismo, se recuerda que ante la presencia de un murciélago caido, se proceda a dar aviso a las autoridades sanitarias locales (en nuestro caso al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur ) y se evite todo tipo de contacto con ese animal, tanto en lo que concierne a los humanos como a sus animales de compañía. En caso de ocurrir un contacto, ya sea humano o animal, con un murciélago sospechosos, realizar la denuncia ante las autoridades sanitarias correspondientes. Si fuese algún animal, concurrir de inmediato al veterinario y/o al centro de zoonosis más próximo.


Consejo Profesional de Medicos Veterinarios

viernes, 10 de diciembre de 2010

MIEDO A LOS RUIDOS FUERTES


Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De haber algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

En los animales domésticos, ciertos ruidos fuertes como las explosiones de los petardos o los truenos pueden producir miedo. El miedo es una reacción normal que se produce ante un estímulo amenazante (con peligro real o potencial), y que tiene un fin adaptativo y de protección: generar una respuesta de escape.
En condiciones normales los animales se asustan de los ruidos fuertes y generalmente se escapan, tratando de evitar y alejarse de ese estímulo que los asusta. Sin embargo, con el tiempo se habitúan, es decir, se adaptan y acostumbran al hecho de que estos estímulos aparentemente amenazantes no constituyen un peligro real, y entonces dejan de presentar una respuesta temerosa.
Algunos animales padecen un miedo extremo, excesivo, que se considera patológico. Este trastorno de miedo excesivo es llamado fobia (en este caso particular, fobia simple a los ruidos), donde se produce una respuesta exagerada ante un estímulo ambiental sin peligro real, y que no posee ninguna utilidad (no permite la adaptación).
En muchas ocasiones los propios dueños, por desconocimiento y sin mala intención, refuerzan estas conductas exageradas, brindando atención y tratando de calmar o proteger al animal que está asustado y que intenta evitar ese estímulo que le causa miedo. Esto es contraproducente y debe evitarse.
Si usted observa que su animal presenta alguno de los signos que a continuación se describen, ante un estímulo identificable (explosiones, petardos), es aconsejable realizar una Consulta Etológica con el Veterinario especializado para arribar al correcto diagnóstico, pronóstico y tratamiento del problema.

Signos clínicos del miedo: Deambulación, huida, esconderse, temblores, postura baja y rabo entre las patas, salivación, jadeo, aumento del apego hacia el dueño, gemidos, vocalización (ladrido/aullido/maullido), excitación, destrucción, vómitos, micción, defecación, agresión.
Cuando estos signos se producen en forma excesiva, exagerada, y no remiten espontáneamente (ni aún cuando el estímulo ha cesado), sino que perduran en el tiempo, se puede considerar que ese animal se encuentra en un estadio patológico, más grave que el miedo normal (fobia).


Sepa qué hacer si su animal le teme a los ruidos de los petardos:

-Bríndele a su mascota un lugar dentro de la casa que esté aislado de los ruidos del exterior (por ejemplo una habitación), para que el animal pueda utilizarlo como escondite. Este espacio debe estar siempre accesible, y permitirle entrar y salir a voluntad (puerta abierta).
-No refuerce la conducta de miedo, es decir: IGNORE al animal cuando está asustado, para lograr que esta conducta exagerada se extinga.
Entonces, no intente alzarlo en brazos, ni abrazarlo, o calmarlo. Déjelo que busque un lugar donde guarecerse y mantenerse tranquilo. En cambio, sí bríndele atención y caricias en los momentos en que se encuentre tranquilo y no manifieste miedo.
-Si la ansiedad y el miedo generado por los ruidos es muy importante, o si el animal va a quedarse solo en la casa, consulte con el Veterinario acerca de la posibilidad de medicarlo con un ansiolítico/tranquilizante. Nunca le administre a su animal drogas tranquilizantes (aún si son de uso veterinario) sin consultar con el profesional acerca de su dosificación y modo de uso.
Tampoco le administre a su animal drogas o dosis prescriptas para seres humanos sin consultar al Veterinario, ya que estas no son extrapolables a las mascotas, y pueden producir intoxicación.


Dra. marina Snitcofky, especialista en etología veterinaria.

FOTO: "Mitra" felina Común Europea, paciente del SVI

jueves, 2 de diciembre de 2010

DESPARASITACIÓN: MITOS Y VERDADES


La parasitosis es una enfermedad común en nuestras mascotas caninas y felinas, y esta muchas veces puede ser subestimada por los propios dueños, así como también por los veterinarios.
Primero que nada, es importante aclarar que las parasitosis que afectan a nuestras mascotas son diferentes en cada etapa de la vida.
Clasificaremos a las parasitosis de acuerdo a las diferentes etapas de la vida del animal, así será más fácil comprender en qué momento debemos ayudar a prevenirla:
La primera etapa es la intrauterina, mientras se está gestando el perrito o gatito. Allí mismo el cachorro es susceptible de parasitarse.
Luego, en la etapa de amamantamiento, es importante tener en cuenta que algunos parásitos se transmiten por la leche, por lo tanto ya se encontrará parasitado a una edad muy temprana, sumándose a los que ya traía del útero de su mamá.
A partir de allí, el animal será parasitado de acuerdo al ambiente en el que viva, si lo comparte con otros animales (hermanos de la misma camada u otros de diferentes edades), si el ambiente no goza de la higiene necesaria, etc.
¿Cómo armar un buen plan de desparasitación?
Existen muchas formas de hacerlo, por ello no hay una receta general, y siempre recomendamos que para ello se realice la consulta veterinaria, no sólo pediátrica sino también en el animal adulto, ya que hay muchos tipos de parásitos y muchos tipos de medicamentos que deberán ser prescriptos sólo por el veterinario actuante.
Generalmente se recomienda desparasitar a la hembra gestante (en el caso de criaderos o próximo nacimiento en el hogar). Tener en cuenta que no podrán ser utilizadas todas las marcas que se encuentran en el mercado, por lo tanto deberán ser prescriptas bajo receta, para prevenir abortos o problemas en el feto que algunos fármacos pueden ocasionar.
En el caso de los cachorros, se estima que tienen una parasitosis que traen de su mamá, a la cual pueden sumarse algunos otros tipos de parásitos adquiridos de otros animales o del ambiente, para lo cual recomendamos realizar un análisis de materia fecal, y así poder elegir cual es la mejor medicación para ese animal. El veterinario decidirá en cada caso, de acuerdo al/los parásito/s encontrado/s, la droga y la forma de administración, así como también la repetición de esta.
En el caso de animales adultos existen recomendaciones diferentes que se adaptarán teniendo en cuenta si el animal vive solo o con otros animales, si sale a la calle, con qué frecuencia, si vive con otras especies, si sale con paseador, etc.
Por eso no existen “las recetas”, salvo algunas aproximaciones de desparasitaciones anuales que se dividen en dos, tres y hasta cuatro veces de acuerdo al caso.
Para cualquier caso, siempre recomendaremos que consulte al veterinario, que es la única persona capacitada para aconsejar lo mejor para su mascota.


Natalia Luka

FOTO. "Umma", felina hembra Común Europea, paciente del SVI

jueves, 25 de noviembre de 2010

La adaptación de los felinos


Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De existir algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

Los felinos domésticos tienen, por naturaleza, un fuerte apego al ambiente que habitan. Por ello, toda vez que exista un cambio en su hábitat, se hace imprescindible tener en cuenta ciertos aspectos que pueden influir en la adaptación de estos animales y que pueden repercutir sobre su bienestar. Para evitar estímulos estresores o nocivos y permitir una adecuada adaptación a la nueva situación habitacional (que incluye desde mudanzas hasta cambios de mobiliario, refacciones, entrada o salida de individuos, ya sean personas u otros animales), tenga en cuenta los siguientes aspectos:


Llegada de gatito o gato adulto: Sin otros animales SECCIÓN 1, Gato/s adulto/s residentes SECCIÓN 2, perro/s residente/s SECCIÓN 3.

Sección 1:
a) La llegada de un gatito a un hogar donde no viven otros animales

En general los gatitos se adaptan sin mayores problemas a su nuevo hogar. Sin embargo, para asegurarse de que no se los exponga a situaciones estresantes, se recomienda:
- Colocar los elementos que serán utilizados por el gatito (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). En esa habitación se colocará al gatito, pero se dejará la puerta abierta.
- Con el correr de los días y en función del grado de adaptación observado (evaluado por la incursión y actividad de exploración en los distintos ambientes o habitaciones de la vivienda), se podrá reubicar la bandeja sanitaria y el comedero y bebedero en otro ambiente o habitación que sea más funcional a la rutina y estética de la vivienda, con la misma consideración respecto a la distancia entre ellos comentada en el punto anterior.
- Vigilar en los momentos en que se abren puertas o ventanas, para que el animal no se escape.
- Proteger balcones y ventanas con enrejado acorde al tamaño del animal.
- Colocar collar (con elástico) con chapita identificatoria con número de teléfono.

b) La mudanza de un gato adulto

- El gato debe ser el último en ser llevado a la nueva vivienda (luego de la mudanza de muebles, cajas, etc.). Si es posible, es conveniente incluso que sea unos días después, cuando ya esté acomodada la nueva vivienda.
- Colocar los elementos que serán utilizados por el gato (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). En esa habitación se colocará al gato, y se dejará la puerta cerrada.
- Con el correr de los días y en función del grado de adaptación observado (evaluado por actividad de exploración de la habitación), se abrirá la puerta para permitir que el gato explore libremente el resto de la casa, pero manteniendo sus elementos en esa habitación.
- Con el correr de los días y según el grado de exploración de los distintos ambientes o habitaciones de la vivienda, se podrá reubicar la bandeja sanitaria y el comedero y bebedero en otro ambiente o habitación que sea más funcional a la rutina y estética de la vivienda, con la misma consideración respecto a la distancia entre ellos comentada en el punto anterior.
- Vigilar en los momentos en que se abren puertas o ventanas, para que el animal no se escape (tener en cuenta que es probable que el gato se escape para “regresar” a la vivienda anterior).
- Proteger balcones y ventanas con enrejado acorde al tamaño del animal
- Colocar collar (con elástico) con chapita identificatoria con número de teléfono.


Sección 2: Las siguientes pautas sólo son aplicables si tanto el gato nuevo como el/los gato/s residente/s están correctamente socializados, y no tienen alteraciones comportamentales (agresión, fobias, ansiedad. Etc.), evaluadas por el veterinario especializado en Etología Clínica:
- 1er paso: Colocar los elementos que serán utilizados por el gato nuevo (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). Esta habitación no deberá ser la misma que contenga los elementos del/los otro/s felino/s residente/s en la vivienda. Durante los primeros días (hasta una semana o más), el gato recién llegado permanecerá en ese ambiente de la casa. Al otro gato se le permitirá explorar toda la vivienda menos esa habitación donde se encuentra el gato recién llegado.
- 2do paso: Se le permitirá al gato recién llegado explorar libremente algún ambiente “neutral” de la vivienda (donde no haya elementos del otro gato, que no sea su lugar de descanso o de comida), cuidando que el gato residente no esté presente durante esas exploraciones. En otros momentos del día, se le permitirá al gato residente explorar libremente ese mismo ambiente “neutral” de la vivienda, mientras el gato recién llegado se encuentra encerrado en la otra habitación. Es esperable que ambos gatos froten su rostro contra muebles o saliencias de las paredes (marcas olfatorias) y si alguno de los gatos es un macho no castrado pospuberal, es probable que marque también con orina. En cualquier caso pueden intentar marcar con arañado de los muebles.
- 3er paso: Se realizará la primera “presentación” en el ambiente neutral, colocando a los gatos en respectivas cajas de transporte. Primero se los enfrentará a una distancia no menor a 2 metros y se observará la reacción de estos. Es probable que existan señales de agresión: bufidos, soplidos e incluso zarpazos. Se irá acortando la distancia entre los animales de manera gradual, siempre y cuando no haya señales de agresión y aguardando que estos se calmen para seguir avanzando.
- 4to paso: Si se logró que las transportadoras estén “pegadas” puerta con puerta sin que haya señales de agresión, se los aproximará en brazos o con pretal y correa (se requieren 2 personas que puedan tener en brazos a los gatos o que los controlen de la correa). Si no hay señales de agresión, los gatos ya pueden convivir sueltos.

Sección 3: Las siguientes pautas sólo son aplicables si tanto el gato nuevo como el/los perro/s residente/s están correctamente socializados, y no tienen alteraciones comportamentales (agresión, fobias, ansiedad. Etc.), evaluadas por el veterinario especializado en Etología Clínica:
- Presentar a los animales siempre en situación controlada: perro con collar y correa, gato en transportadora, en brazos o con pretal y correa.
- Durante la presentación de los animales deben realizarse actividades que sean gratificantes o agradables para ambos (darles un juguete, jugarles, acariciarlos, cepillarlos, etc.).


Dra Marina Snitcofsky
Especializada en etología clínica

Foto: " Toto", felino macho, siamés seal point paciente del SVI

domingo, 7 de noviembre de 2010

“Mi gato está tapado” o “no puede orinar”…frases que llegan a la consulta diaria...


Es bastante común este síndrome llamado FUS (Síndrome Urológico Felino), hoy FLUTD (enfermedad de las vías urinarias bajas).
Este no es más que la acumulación de cálculos o mucus en la uretra de los felinos macho, que produce una obstrucción parcial o total.
Las causas que predisponen dicho síndrome son: la uretra pequeñísima en el gato macho, la dieta inadecuada o de baja calidad, la ingesta de agua en forma mínima y, en algunos casos, que el gato esté castrado en forma temprana, entre otros factores aún hoy no conocidos (idiopáticos).
En los machos el diámetro de la uretra es por demás pequeño, lo que hace que sea más fácilmente obstruido por cálculos, pequeñas arenillas (cristales) y lo que se llama “tapón mucoso”, que no es más que una acumulación de células descamativas y restos de materiales de la mucosa que se desprenden, formando un tapón difícil de remover.
Además, uno de los puntos más importantes es la dieta inadecuada o de baja calidad, ya que se sabe que por la formulación que posee, aumenta las posibilidades de formación de cálculos y tapones.
Otra causa, en muchos casos en discusión, es cuando el animal es castrado en forma temprana (antes de los cinco a seis meses de edad): por la falta de hormonas, el crecimiento corporal es disminuido y por lo tanto también la uretra, predisponiendo aún más a padecer el síndrome.
-¿Qué podemos recomendarles para prevenirla? Primero que nada, consultar a su veterinario de confianza acerca de las marcas de alimentos Super Premium y Premium recomendables (la mayoría sólo de venta en veterinarias). No sólo gozarán de buena alimentación y calidad de vida sino que también prevendrán en un alto porcentaje que su mascota se enferme.
Por otro lado, castrar a su gatito después de los ocho a nueve meses de edad.
¿Cómo nos damos cuenta de que nuestro gato está obstruido? Observar cuántas veces el gato orina por día, y si lo vemos con dificultad a la hora de ir a su litera. Muchas veces se los ve sentados varios minutos más que lo habitual, a veces vocalizan (maúllan) y también se puede percibir orina de color rosado a rojo en las piedritas sanitarias. Otras veces orinan en pequeñas cantidades muchas más veces que lo habitual u orinan en lugares no frecuentes. En casos avanzados, no pueden orinar (obstrucción total). También lamen su pene en forma reiterada y se ve protruido más de lo habitual.
Otros síntomas que se pueden observar, cuando la obstrucción es mayor y hay falla renal, son vómitos, decaimiento y deshidratación.

El síndrome es una emergencia y debemos llevarlo al veterinario ya que la vejiga es pequeña, y al no poder orinar, corre muchos riesgos de fisurarse o romperse, lo que resulta fatal.
La resolución del síndrome es el sondaje, algunas veces bajo sedación (ya que es muy molesto y doloroso) y si ha pasado un tiempo considerable, se utiliza la hidratación con suero (a veces al pasar las horas, como el riñón no puede depurar los residuos tóxicos por la orina, se genera una insuficiencia renal, la cual debe ser tratada lo antes posible). La resolución a largo plazo se realiza mediante el consumo de alimentos medicados, los cuales serán prescriptos sólo por el veterinario por el tiempo que se disponga de acuerdo a los análisis de orina correspondientes.


Natalia Luka
Fuente: www.foyel.com, AAMFE (Asociación Argentina de Medicina Felina).

Foto: FIDEL. Fel Común europeo, chocolate.

viernes, 22 de octubre de 2010

CÁNCER EN FELINOS




Empecemos con una pregunta ¿Cuál es el riesgo en los gatos de desarrollar tumores o neoplasias? No hay una respuesta unívoca: según la fuente bibliográfica (USA, UE o países puntuales) las estadísticas varían. Sin embargo, es importante mencionar las coincidencias: la mayoría de las neoplasias en felinos son de carácter maligno.

La piel como asiento de tumores o procesos cancerosos:

Los tumores de piel y de los anexos (uñas, pelos, glándulas sebáceas...) generan la mayor diversidad de neoplasias y son a la vez los más frecuentes. La piel es considerada un órgano y como tal posee una enorme variedad de células que la componen... todas ellas por muy diversas causas pueden iniciar un proceso neoplásico. Destacamos aquí que la proporción de tumores malignos / tumores benignos es de 3/1 en gatos, mientras que en el perro es de 1/2.

Frecuencia de aparición de los tumores de piel:

El 70% de los tumores de piel están representados por unos pocos tipos tumorales. Generalmente el médico veterinario diagnosticará, en primer lugar carcinoma de células escamosas (CCE), también llamado carcinoma epidermoide o epitelioma espino celular o carcinoma espinocelular. Otros tumores de piel que aparecen con mucha frecuencia son fibrosarcoma, mastocitoma y tumores mamarios (la glándula mamaria es una estructura que se forma en el embrión a partir de células de la piel).

El Carcinoma de Células Escamosas (CCE):

Es la neoplasia más frecuente de los gatos adultos. No se describen diferencias raciales o de sexo. Aparece a partir, generalmente entre los nueve y doce años, si bien hemos tenido pacientes más jóvenes y mucho más grandes. Estos tumores afectan principalmente el plano nasal, los bordes de las orejas, párpados, labios, frente de la cara y faringe. Más raramente pueden aparecer en otras zonas del cuerpo (miembros, torso...).
Estos tumores habitualmente son ulcerosos, perforantes, invasivos y cubiertos de costras. Rara vez son formaciones exofíticas o en más (aspecto de masa) aunque esto puede verse con mayor frecuencia en el interior de la boca. Diversos investigadores coinciden que este tumor es muy agresivo “in situ”, pero es poco metastásico (no da tumores secundarios a distancia).

Evolución del CCE:
Hay que considerar que existe mayor probabilidad (14 veces, dicen algunos autores) de que los gatos blancos en zonas de piel despigmentada (piel rosada) desarrollen un CCE. Aquí es donde es fundamental la observación del propietario y la consulta al médico veterinario, que podrá favorecer un diagnóstico precoz y un rápido tratamiento. Se identifican distintos estadíos: generalmente la evolución es lenta al principio y cuando el tumor logra penetrar la membrana basal del epitelio externo la evolución se torna muy agresiva. El CCE al principio aparece como una lesión menor, cubierta de una pequeña costra mucoide serosa, persistente en sitios de unión de piel normal con mucosa oral (bordes de labios, nariz o párpados) o en zonas marginales de las orejas.
El médico veterinario diagnosticará presuntivamente el CCE y el patólogo dará el diagnóstico final ya que hay otras patologías que pueden ser similares y requieren otros tratamientos.

Tratamientos:
El tratamiento de elección es la cirugía, cuanto más amplia y precoz, mejor pronóstico. Hoy día hay posibilidades de realizar radioterapia en lesiones pequeñas o post cirugía frente a recidivas. También la criocirugía da ciertos resultados. La quimioterapia según diversos autores da resultados muy variados con marcados efectos tóxicos: puede usarse de manera sistémica (adriamicina, mitrosantona) o local (cisplatino). Hay otra sustancias, como los retinoides sintéticos que se usan localmente sin grandes resultados.

La Inmunoterapia – Un Tratamiento Coadyuvante del CCE:
En el CIV hemos tratado varios gatos con CCE en diversos estadíos. La aplicación intra y peritumoral con interlucina 2 (IL2) e interferón alfa (IFNα), más un tratamiento sistémico y oral con IFNα nos permite afirmar que se obtiene una disminución en la velocidad del crecimiento del CCE. También se observa un cambio en el aspecto y no se ven efectos colaterales significativos como sí se observan con otras terapias. Este tratamiento inmunoterápico puede realizarse en animales sometidos a cirugía o criocirugía o animales donde se ha decidido no operar debido a la extensión o al difícil acceso de la lesión.

Discusión:
Como en muchos tipos de tumores no conocemos la causa primaria. Sin duda no existe una única causa. Muchos investigadores coinciden que los rayos UV, provenientes de la exposición solar pueden ser una causa muy importante. También hay que considerar que las teorías más modernas de biología celular del cáncer le atribuyen una enorme importancia al tejido adyacente al tumor, en otras palabras, el CCE es un tumor de células del epitelio (por eso es carcinoma), pero este epitelio enfermo se apoya sobre células de sostén (tejido conectivo que se denomina estroma). Las células epiteliales están fuera de control, se asemejan a células embrionarias en vez de tener el aspecto de células diferenciadas, se autoperpetúan y son inmortales. Pero esto que ocurre en el epítelio no podría ocurrir si no hubiese un sostén (células estromales) que aporte nutrientes, factores de crecimiento y muchísimos factores necesarios para vivir. Cuando hay un CCE toda la piel está enferma (campo neoplásico) por más que la lesión se limite a una pequeña superficie. El hecho que este tumor aparezca en animales adultos hace pensar que también puede haber una distracción de los sistemas de defensas del organismo (evasión sobre el sistema inmune). A veces el médico veterinario puede identificar causas coadyuvantes de los procesos tumorales, por ejemplo situaciones de estrés crónico. En el CIV nos llama la atención que cuando consultamos sobre si existió en los últimos 2 años algún suceso familiar traumático muchas veces el propietario nos relata que lo hubo: mudanzas, separaciones, algún familiar muy allegado a la mascota se fue de casa, se introdujo una nueva mascota muy dominante o muchas otras causas. La pregunta es... ¿Puede ser éste un factor más en la etiología del tumor? Después de 16 años de recibido y de 12 años de estar vinculado a la inmunología no me atrevo a afirmarlo, pero me la realizo cada vez con más frecuencia.
En definitiva, desde el CIV, afirmamos que el cáncer no lo curamos, pero podemos garantizar que es nuestro objeto de estudio y cuanto más avanzamos en ofrecer estos tratamientos inmunoterápicos más seguros estamos que promovemos aumentos de sobrevida, tratamientos no tóxicos y en definitiva una mejor calidad de vida. En la clínica recurriremos a aplicar todos los recursos posibles para acompañar a nuestros compañeros de la mejor manera posible. Desde el punto de vista científico cuanto más casos clínicos desarrollemos con protocolos inmunoterápicos más hipótesis científicas podremos elaborar con los equipos de investigación interdisciplinarios para comprender la dinámica de esta compleja patología.
En el CIV apostamos a la vida.



MV.Pablo Maure
Centro de Inmunoterapia Veterionario
info@civargentina.com.ar



FOTO: KENIA, felina, Común europea

viernes, 15 de octubre de 2010

RECOMENDACIONES A TENER EN CUENTA PARA LOGRAR LA ADAPTACIÓN CORRECTA DE LOS CANINOS





Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De haber algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

1) ADAPTACIÓN A LA MUDANZA Y AL AMBIENTE NOVEDOSO

- De ser posible, llevar al perro a conocer la casa nueva antes de realizar la mudanza.
- Si se puede, conviene que el último en mudarse sea el perro, luego de haber trasladado muebles, cajas, etc.
- Permitir la exploración de todos los espacios nuevos, especialmente aquellos donde el animal va a ser alojado. Si es un macho, permitir que marque con orina el nuevo territorio.
- Llevar a la nueva casa todos sus elementos de pertenencia (juguetes, comederos, mantas, cuchas, etc.).
- Intentar mantener las costumbres de horarios de salidas, comidas y actividades de juego como en la antigua casa.
- Si la nueva vivienda es temporaria (guardería o pensionado) o permanente pero con nuevos propietarios, agregar a los elementos del perro alguna prenda de vestir usada por su amo (o con su perfume) para que la utilice como “trapo” para jugar o dormir.

2) ADAPTACIÓN A NUEVAS MASCOTAS

- En el primer encuentro, procurar que éste siempre se produzca dentro de una situación controlada y supervisada por el propietario (siempre con collar y correa puestos, para poder sujetarlo y manejarlo).
- Cuando esté presente la nueva mascota, se le prestará atención al canino “en adaptación”, y se realizarán actividades que le resulten agradables (darle un juguete, un premio, acariciarlo, jugarle, etc.).
- Respetar los espacios y tiempos del canino “en adaptación”, impidiendo que la nueva mascota use sus elementos o lo moleste mientras descansa o come.
- Respetar y fomentar la jerarquía natural: dar atención y alimento siempre primero al animal más dominante (macho entero adulto joven de mayor talla, por ejemplo) y recién después al animal subordinado (hembra o macho castrado, o cachorro, o geronte).

3) ADAPTACIÓN A LOS NIÑOS
Las siguientes pautas sólo son aplicables a perros que estén socializados con niños, y cuyo comportamiento sea normal (es decir, que ha sido evaluado por un veterinario especializado en Etología Clínica y no se han detectado patologías comportamentales). En caso contrario (perros no socializados con niños durante el período sensible de socialización, entre las 3 y las 12 semanas de edad, o perros con alteraciones comportamentales como agresión o ansiedad), se recomienda la consulta especializada para obtener asesoramiento específico sobre cómo proceder.
Dado que los perros no reconocen a los niños como “seres humanos pequeños”, sino que los interpretan como si fueran una especie diferente (y consideran diferentes entre sí a los bebés que están en brazos con respecto a los niños pequeños que ya caminan), es importante lograr la correcta adaptación (aun de aquellos perros que se llevan bien con adolescentes o adultos).
- Antes del nacimiento de un bebé, presentarle al perro los elementos del “ajuar” que ya estén en la casa (ropita, moisés, toallas, etc.) para que reconozca los perfumes que se suelen usar en la indumentaria “de bebé”.
- Una vez que ha nacido, mostrarle para que huela los elementos usados por el bebé (ropa, pañales, baberos, etc.) antes de presentarle al niño, y “regalarle” alguna batita o ropa que el niño ya no utilice, para que juegue o duerma con ella.
- Presentarle al bebé o niño en una situación controlada (siempre con collar y correa puesto, para poder sujetarlo y manejarlo).
- Cuando esté presente el bebé o niño, se le prestará atención al canino “en adaptación”, y se realizarán actividades que le resulten agradables (darle un juguete, un premio, acariciarlo). Si el niño tiene edad suficiente, procurar que sea éste quien le prodigue atención, juego, juguetes o golosinas (premios).
- Si es un niño pequeño que ya camina, supervisar los encuentros llevando al animal con correa. El adulto puede agacharse y caminar junto y a la altura del niño, llevando juntos “a pasear” al perro dentro de la casa.
- Educar al niño explicándole cómo debe acariciar al perro, que no debe molestarlo mientras descansa o se alimenta (e impedir que estas situaciones ocurran).

Por Dra. Marina Snitcofsky
Etología Veterinaria


Foto: "Dana", cocker. Paciente del Serv Vet Integral