MEDICINA FAMILIAR

En nuestro Servicio Veterinario creemos que es fundamental poder brindar un servicio completo a nuestros pacientes. Para ello, no sólo buscamos satisfacer las necesidades de la mascota a lo largo de toda su vida, sino también acompañar a su dueño, guiándolo en cómo estar atento a las diferentes enfermedades que la puedan afectar.

El concepto de nuestro Servicio Veterinario parte de la prevención de enfermedades de nuestros pacientes mediante la vacunación anual, la desparasitación y algunos chequeos de rutina. Además, brindamos un seguimiento de su salud y calidad de vida y contención a sus dueños, quienes en definitiva son los que acompañan a la mascota en todo momento.

Sabemos lo que su mascota significa. Sabemos cómo atender sus necesidades.


lunes, 9 de mayo de 2011

Inmunoterapia: nuevas alternativas en medicina veterinaria


Nuestro Servicio Veterinario Integral comienza a formar parte del Centro de Inmunoterapia Veterinario (CIV) como nueva sede Almagro, y tratamientos a domicilio.
Es así como les ofrecemos nuevas alternativas para la salud de nuestras mascotas, contando con tratamientos específicos para diferentes enfermedades en perros y gatos.
Las patologías que se pueden tratar con Inmunoterapia o inmunooncología son variadas: alergias, demodexia canina, enfermedades virales en gatos (Rinotraqueítis, Calicivirosis, VIF, VILEF, PIF), en caninos (Parvovirus, Brucella); cáncer en felinos (Carcinoma de células escamosas, Carcinoma mamario, linfoma), en caninos (Melanoma, Mixosarcoma), entre otros.
Nos sumamos, entonces, al equipo del CIV para poder ofrecerles cada día una mejor atención y estar al día con los avances en la medicina veterinaria.

Por cualquier consulta, comunicarse a: 155-154-0449, 156-503-8656 o a laveterinariaentucasa@gmail.com


www.civargentina.com.ar

sábado, 23 de abril de 2011

RABIA


La rabia es una enfermedad de distribución mundial producida por un virus. Es una zoonosis, es decir, se transmite al ser humano.
Cuando hablamos de rabia, en realidad estamos hablando de diversos virus (por supuesto
todos ellos emparentados genéticamente), que adoptan distintas estrategias para atacar a nuestras mascotas.
Podemos afirmar que la rabia puede presentarse en todos los animales de sangre
caliente. En la naturaleza son los quirópteros (murciélagos) y los carnívoros los responsables de preservar este virus.
Si analizamos esta enfermedad y sus ciclos, el hombre, como especie susceptible, está en el centro.
Podemos definir un ciclo aéreo, donde murciélagos y otros quirópteros juegan un rol
preponderante; un ciclo urbano, donde perros y gatos son los protagonistas, y un ciclo rural, donde los animales de producción van a ser las especies afectadas predominantemente (rabia paralítica de la vaca). Por último, un ciclo silvestre, donde los diversos mamíferos silvestres serán afectados y, simultáneamente, reservorios (hábitat natural donde se encuentra el virus).
Ya en Argentina sabemos de la aparición de casos de rabia tanto en Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, como en las provincias de Buenos Aires, Jujuy y Salta.
A su vez, provincias como Chaco, Tucumán y Corrientes comunican frecuentemente sus casos de rabia rural.
Cuando hablamos de ciclos, estos no son estáticos, están en dinámica interacción: gatos que juegan con murciélagos, personas en ámbitos naturales, y cuantas combinaciones imaginemos.

¿Cómo prevenirla?
El Médico Veterinario adopta un rol fundamental en la prevención de esta enfermedad y en la Educación Sanitaria de la población. Lamentablemente la vacunación es insuficiente en nuestro país.
Sabemos que la cobertura de todos los animales de la población para evitar que la enfermedad la afecte debe ser superior al 70%. Esto es, deberían estar vacunados 7 de
cada 10 perros y gatos definidos en una provincia o estado en cuestión, cosa que no ocurre hoy en día.
Aprovechamos para recordarles que consulten con su médico veterinario de confianza acerca de la vacunación anual de su mascota, para poder así estar tranquilos de que nuestra mascota se encuentra perfectamente inmunizada. Y no olviden que la enfermedad puede transmitirse al ser humano, y que su desenlace podría ser fatal tanto para ellos como para cualquier animal infectado.



MV Pablo F. Maure
Director del CIV
www.civargentina.com.ar
Adaptado por Natalia Luka


FOTO: " Gato", gato macho Común Europeo, paciente del Servicio Veterinario Integral

jueves, 7 de abril de 2011

Los hongos: " Tiñas"


La dematofitosis es una infección de la piel, uñas, pelos y estrato córneo que está ocasionada por diferentes especies de hongos. Estos organismos son capaces de invadir y automantenerse en los tejidos queratinizados.
La “Tiña”, Microsporum canis, es una de las que más aparece en nuestros animales de compañía.
Cuando el animal es expuesto a un hongo, la infección puede ser o no establecida. A pesar de la exposición, puede no resultar la enfermedad en la forma de lesiones de piel.
Se observa que los animales jóvenes son más susceptibles a la infección y con mayor tendencia a mostrar lesiones clínicas que los animales adultos.
Además de la edad (principalmente animales jóvenes), muchos factores que predisponen dicha enfermedad son la mala nutrición, sobrepoblación animal, inmunosupresión, estrés, mal manejo y la falta de un periodo adecuado de cuarentena para los animales infectados.
Las Tiñas son importantes no sólo por el hecho de que afectan la piel en perros y gatos, sino que también pueden ser transmitidas a otros animales y a los humanos.
La clásica lesión de “Tiña” es circular, y puede tener un diámetro de 1 a 4 cm. Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, pero se presentan principalmente en la cabeza, orejas, cola y patas delanteras, aunque puede expandirse de distintos tamaños y resto del cuerpo (generalizarse) y por lo tanto verse lesiones de forma oval, irregular o difusa, de bordes realzados y eritematosos (colorados) y depiladas (sin pelo).
Las lesiones pueden haber aparecido poco tiempo antes o bien ser cuadros crónicos. Por lo general, no causa prurito a los animales afectados pero a veces, si comienza a rascarse, puede deberse a una infección secundaria de la lesión por bacterias de la piel.

¿Cómo diagnosticamos?
Debemos realizar la consulta al médico veterinario, quien revisará en forma clínica las lesiones descriptas, y podrá también contar con la ayuda del laboratorio para confirmar el diagnóstico con una prueba muy sencilla y de bajo costo.
¿Cuál es el tratamiento?
Diversos son los tratamientos que podemos sugerir para cada caso. Lo importante es evaluar, antes que nada, en qué condiciones se encuentra el animal (si está estresado, con las defensas bajas) y buscar la causa base. Además de ello, debemos realizar el tratamiento específico contra los hongos en forma oral (comprimidos), lo cual recomendamos más que los tratamientos tópicos que llevan mucho tiempo, y muchas veces al fracaso. Existe en el mercado una vacuna preventiva y curativa que se puede combinar con mucho éxito para esta enfermedad.
En animales de pequeña edad hay que tener en cuenta que NO podremos usar tratamientos orales por los riesgos que existen, por lo que deberemos tener paciencia y ayudar con tratamientos locales (Pervinox tópico) hasta evaluar el caso en particular.
Los tratamientos orales NO podrán usarse en hembras preñadas, por los riesgos que generan al bebé en gestación.
Es importante tener en cuenta que la enfermedad causada por hongos es dificultosa de tratar y requiere varias semanas para la curación, por lo que debemos tener paciencia y esperar los resultados al tratamiento.

¿Zoonosis?
Sí, es una enfermedad que se transmite entre animales y al hombre. Muchas veces se resuelve espontáneamente o requiere de tratamientos similares. En personas que se encuentran inmunosuprimidas (SIDA, Radiaciones, quimioterapia), la enfermedad puede ser más difícil de tratar y puede persistir por más tiempo.



Natalia Luka

Foto: "Cucuruze", felino macho Común Europeo. Paciente del SVI

lunes, 17 de enero de 2011

PARASITOSIS Y ENFERMEDAD


Los parásitos que pueden afectar a nuestras mascotas son variados, y no sólo pueden afectar su salud, sino también la de los humanos (zoonosis). Se clasifican en:
Vermes redondos: Toxocara, Trichuris, Ancylostoma.
Vermes chatos: Taenias, Equinoccocus, Dipilidium.
Protozoarios: Coccidios, Giardias.
Cada uno de estos parásitos presenta ciclos de vida diferentes, y es por ello que deberán ser identificados para poder realizar el mejor tratamiento preventivo o terapéutico en la mascota, tanto en el hogar como en un criadero (en donde toma mayor importancia económica).
Estas enfermedades parasitarias pueden afectar tanto a perros como a gatos, e incluso al hombre. En los animales puede generar una enfermedad leve y hasta fatal en cachorros.
Las principales formas de contagio son: oral (por ingestión de alimentos o agua contaminada, contacto con materia fecal infectada, leche e insectos); percutánea (por piel); galactógena (por el amamantamiento) e intrauterina (en gestación).
Prevención: realizar análisis coproparasitológico para poder identificar los parásitos y así realizar el tratamiento correspondiente. Recordar que un resultado negativo no significa que el animal esté libre de parásitos, ya que algunas larvas no se encuentran en ese momento en el tracto intestinal o no están poniendo huevos. En el mercado se encuentran muchos fármacos (comprimidos, jarabes, suspensión, pastas y pipetas) que podrán adaptarse a las diferentes necesidades de nuestra mascota, de acuerdo a la sugerencia del veterinario.
Los síntomas que podemos encontrar: mal estado general, pérdida de peso, debilidad, manto sucio, anemia, diarrea, vómitos, lesiones en la piel, deshidratación hasta la muerte en los casos muy graves, especialmente en cachorros.
Es por ello que recomendamos no subestimar a los parásitos y realizar asiduamente visitas al veterinario, quien les recomendará los pasos a seguir a lo largo de la vida del animal, y no realizar las desparasitaciones sin consultar. Es muy frecuente que el propietario de la mascota adquiera los antiparasitarios que se encuentran en el mercado sin consulta previa al veterinario, sin saber cuáles son los riesgos de la utilización de cada fármaco. Es así como también realizan tratamientos incompletos por carecer de la información necesaria que le brindará el veterinario en la consulta, de acuerdo a la historia clínica de nuestra mascota.

Natalia Luka

FOTO: "Benito", caniche negrísimo. Paciente del Serv vet Integral
Fuente: manuales Bayer. www.sanidadanimal.com

viernes, 17 de diciembre de 2010

RABIA



Ante la reciente detección de un nuevo caso de rabia en un mamífero terrestre (en este caso un felino domiciliado en Morón, Provincia de Buenos Aires)proveniente de un quiróptero infectado, se recuerda la obligatoriedad de tener y mantener a los animales domésticos (caninos y felinos) debidamente vacunados contra la rabia, a partir de los 3 meses de edad, y luego una vez por año durante toda la vida del animal.
Asimismo, se recuerda que ante la presencia de un murciélago caido, se proceda a dar aviso a las autoridades sanitarias locales (en nuestro caso al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur ) y se evite todo tipo de contacto con ese animal, tanto en lo que concierne a los humanos como a sus animales de compañía. En caso de ocurrir un contacto, ya sea humano o animal, con un murciélago sospechosos, realizar la denuncia ante las autoridades sanitarias correspondientes. Si fuese algún animal, concurrir de inmediato al veterinario y/o al centro de zoonosis más próximo.


Consejo Profesional de Medicos Veterinarios

viernes, 10 de diciembre de 2010

MIEDO A LOS RUIDOS FUERTES


Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De haber algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

En los animales domésticos, ciertos ruidos fuertes como las explosiones de los petardos o los truenos pueden producir miedo. El miedo es una reacción normal que se produce ante un estímulo amenazante (con peligro real o potencial), y que tiene un fin adaptativo y de protección: generar una respuesta de escape.
En condiciones normales los animales se asustan de los ruidos fuertes y generalmente se escapan, tratando de evitar y alejarse de ese estímulo que los asusta. Sin embargo, con el tiempo se habitúan, es decir, se adaptan y acostumbran al hecho de que estos estímulos aparentemente amenazantes no constituyen un peligro real, y entonces dejan de presentar una respuesta temerosa.
Algunos animales padecen un miedo extremo, excesivo, que se considera patológico. Este trastorno de miedo excesivo es llamado fobia (en este caso particular, fobia simple a los ruidos), donde se produce una respuesta exagerada ante un estímulo ambiental sin peligro real, y que no posee ninguna utilidad (no permite la adaptación).
En muchas ocasiones los propios dueños, por desconocimiento y sin mala intención, refuerzan estas conductas exageradas, brindando atención y tratando de calmar o proteger al animal que está asustado y que intenta evitar ese estímulo que le causa miedo. Esto es contraproducente y debe evitarse.
Si usted observa que su animal presenta alguno de los signos que a continuación se describen, ante un estímulo identificable (explosiones, petardos), es aconsejable realizar una Consulta Etológica con el Veterinario especializado para arribar al correcto diagnóstico, pronóstico y tratamiento del problema.

Signos clínicos del miedo: Deambulación, huida, esconderse, temblores, postura baja y rabo entre las patas, salivación, jadeo, aumento del apego hacia el dueño, gemidos, vocalización (ladrido/aullido/maullido), excitación, destrucción, vómitos, micción, defecación, agresión.
Cuando estos signos se producen en forma excesiva, exagerada, y no remiten espontáneamente (ni aún cuando el estímulo ha cesado), sino que perduran en el tiempo, se puede considerar que ese animal se encuentra en un estadio patológico, más grave que el miedo normal (fobia).


Sepa qué hacer si su animal le teme a los ruidos de los petardos:

-Bríndele a su mascota un lugar dentro de la casa que esté aislado de los ruidos del exterior (por ejemplo una habitación), para que el animal pueda utilizarlo como escondite. Este espacio debe estar siempre accesible, y permitirle entrar y salir a voluntad (puerta abierta).
-No refuerce la conducta de miedo, es decir: IGNORE al animal cuando está asustado, para lograr que esta conducta exagerada se extinga.
Entonces, no intente alzarlo en brazos, ni abrazarlo, o calmarlo. Déjelo que busque un lugar donde guarecerse y mantenerse tranquilo. En cambio, sí bríndele atención y caricias en los momentos en que se encuentre tranquilo y no manifieste miedo.
-Si la ansiedad y el miedo generado por los ruidos es muy importante, o si el animal va a quedarse solo en la casa, consulte con el Veterinario acerca de la posibilidad de medicarlo con un ansiolítico/tranquilizante. Nunca le administre a su animal drogas tranquilizantes (aún si son de uso veterinario) sin consultar con el profesional acerca de su dosificación y modo de uso.
Tampoco le administre a su animal drogas o dosis prescriptas para seres humanos sin consultar al Veterinario, ya que estas no son extrapolables a las mascotas, y pueden producir intoxicación.


Dra. marina Snitcofky, especialista en etología veterinaria.

FOTO: "Mitra" felina Común Europea, paciente del SVI

jueves, 2 de diciembre de 2010

DESPARASITACIÓN: MITOS Y VERDADES


La parasitosis es una enfermedad común en nuestras mascotas caninas y felinas, y esta muchas veces puede ser subestimada por los propios dueños, así como también por los veterinarios.
Primero que nada, es importante aclarar que las parasitosis que afectan a nuestras mascotas son diferentes en cada etapa de la vida.
Clasificaremos a las parasitosis de acuerdo a las diferentes etapas de la vida del animal, así será más fácil comprender en qué momento debemos ayudar a prevenirla:
La primera etapa es la intrauterina, mientras se está gestando el perrito o gatito. Allí mismo el cachorro es susceptible de parasitarse.
Luego, en la etapa de amamantamiento, es importante tener en cuenta que algunos parásitos se transmiten por la leche, por lo tanto ya se encontrará parasitado a una edad muy temprana, sumándose a los que ya traía del útero de su mamá.
A partir de allí, el animal será parasitado de acuerdo al ambiente en el que viva, si lo comparte con otros animales (hermanos de la misma camada u otros de diferentes edades), si el ambiente no goza de la higiene necesaria, etc.
¿Cómo armar un buen plan de desparasitación?
Existen muchas formas de hacerlo, por ello no hay una receta general, y siempre recomendamos que para ello se realice la consulta veterinaria, no sólo pediátrica sino también en el animal adulto, ya que hay muchos tipos de parásitos y muchos tipos de medicamentos que deberán ser prescriptos sólo por el veterinario actuante.
Generalmente se recomienda desparasitar a la hembra gestante (en el caso de criaderos o próximo nacimiento en el hogar). Tener en cuenta que no podrán ser utilizadas todas las marcas que se encuentran en el mercado, por lo tanto deberán ser prescriptas bajo receta, para prevenir abortos o problemas en el feto que algunos fármacos pueden ocasionar.
En el caso de los cachorros, se estima que tienen una parasitosis que traen de su mamá, a la cual pueden sumarse algunos otros tipos de parásitos adquiridos de otros animales o del ambiente, para lo cual recomendamos realizar un análisis de materia fecal, y así poder elegir cual es la mejor medicación para ese animal. El veterinario decidirá en cada caso, de acuerdo al/los parásito/s encontrado/s, la droga y la forma de administración, así como también la repetición de esta.
En el caso de animales adultos existen recomendaciones diferentes que se adaptarán teniendo en cuenta si el animal vive solo o con otros animales, si sale a la calle, con qué frecuencia, si vive con otras especies, si sale con paseador, etc.
Por eso no existen “las recetas”, salvo algunas aproximaciones de desparasitaciones anuales que se dividen en dos, tres y hasta cuatro veces de acuerdo al caso.
Para cualquier caso, siempre recomendaremos que consulte al veterinario, que es la única persona capacitada para aconsejar lo mejor para su mascota.


Natalia Luka

FOTO. "Umma", felina hembra Común Europea, paciente del SVI