MEDICINA FAMILIAR

En nuestro Servicio Veterinario creemos que es fundamental poder brindar un servicio completo a nuestros pacientes. Para ello, no sólo buscamos satisfacer las necesidades de la mascota a lo largo de toda su vida, sino también acompañar a su dueño, guiándolo en cómo estar atento a las diferentes enfermedades que la puedan afectar.

El concepto de nuestro Servicio Veterinario parte de la prevención de enfermedades de nuestros pacientes mediante la vacunación anual, la desparasitación y algunos chequeos de rutina. Además, brindamos un seguimiento de su salud y calidad de vida y contención a sus dueños, quienes en definitiva son los que acompañan a la mascota en todo momento.

Sabemos lo que su mascota significa. Sabemos cómo atender sus necesidades.


jueves, 7 de abril de 2011

Los hongos: " Tiñas"


La dematofitosis es una infección de la piel, uñas, pelos y estrato córneo que está ocasionada por diferentes especies de hongos. Estos organismos son capaces de invadir y automantenerse en los tejidos queratinizados.
La “Tiña”, Microsporum canis, es una de las que más aparece en nuestros animales de compañía.
Cuando el animal es expuesto a un hongo, la infección puede ser o no establecida. A pesar de la exposición, puede no resultar la enfermedad en la forma de lesiones de piel.
Se observa que los animales jóvenes son más susceptibles a la infección y con mayor tendencia a mostrar lesiones clínicas que los animales adultos.
Además de la edad (principalmente animales jóvenes), muchos factores que predisponen dicha enfermedad son la mala nutrición, sobrepoblación animal, inmunosupresión, estrés, mal manejo y la falta de un periodo adecuado de cuarentena para los animales infectados.
Las Tiñas son importantes no sólo por el hecho de que afectan la piel en perros y gatos, sino que también pueden ser transmitidas a otros animales y a los humanos.
La clásica lesión de “Tiña” es circular, y puede tener un diámetro de 1 a 4 cm. Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, pero se presentan principalmente en la cabeza, orejas, cola y patas delanteras, aunque puede expandirse de distintos tamaños y resto del cuerpo (generalizarse) y por lo tanto verse lesiones de forma oval, irregular o difusa, de bordes realzados y eritematosos (colorados) y depiladas (sin pelo).
Las lesiones pueden haber aparecido poco tiempo antes o bien ser cuadros crónicos. Por lo general, no causa prurito a los animales afectados pero a veces, si comienza a rascarse, puede deberse a una infección secundaria de la lesión por bacterias de la piel.

¿Cómo diagnosticamos?
Debemos realizar la consulta al médico veterinario, quien revisará en forma clínica las lesiones descriptas, y podrá también contar con la ayuda del laboratorio para confirmar el diagnóstico con una prueba muy sencilla y de bajo costo.
¿Cuál es el tratamiento?
Diversos son los tratamientos que podemos sugerir para cada caso. Lo importante es evaluar, antes que nada, en qué condiciones se encuentra el animal (si está estresado, con las defensas bajas) y buscar la causa base. Además de ello, debemos realizar el tratamiento específico contra los hongos en forma oral (comprimidos), lo cual recomendamos más que los tratamientos tópicos que llevan mucho tiempo, y muchas veces al fracaso. Existe en el mercado una vacuna preventiva y curativa que se puede combinar con mucho éxito para esta enfermedad.
En animales de pequeña edad hay que tener en cuenta que NO podremos usar tratamientos orales por los riesgos que existen, por lo que deberemos tener paciencia y ayudar con tratamientos locales (Pervinox tópico) hasta evaluar el caso en particular.
Los tratamientos orales NO podrán usarse en hembras preñadas, por los riesgos que generan al bebé en gestación.
Es importante tener en cuenta que la enfermedad causada por hongos es dificultosa de tratar y requiere varias semanas para la curación, por lo que debemos tener paciencia y esperar los resultados al tratamiento.

¿Zoonosis?
Sí, es una enfermedad que se transmite entre animales y al hombre. Muchas veces se resuelve espontáneamente o requiere de tratamientos similares. En personas que se encuentran inmunosuprimidas (SIDA, Radiaciones, quimioterapia), la enfermedad puede ser más difícil de tratar y puede persistir por más tiempo.



Natalia Luka

Foto: "Cucuruze", felino macho Común Europeo. Paciente del SVI

lunes, 17 de enero de 2011

PARASITOSIS Y ENFERMEDAD


Los parásitos que pueden afectar a nuestras mascotas son variados, y no sólo pueden afectar su salud, sino también la de los humanos (zoonosis). Se clasifican en:
Vermes redondos: Toxocara, Trichuris, Ancylostoma.
Vermes chatos: Taenias, Equinoccocus, Dipilidium.
Protozoarios: Coccidios, Giardias.
Cada uno de estos parásitos presenta ciclos de vida diferentes, y es por ello que deberán ser identificados para poder realizar el mejor tratamiento preventivo o terapéutico en la mascota, tanto en el hogar como en un criadero (en donde toma mayor importancia económica).
Estas enfermedades parasitarias pueden afectar tanto a perros como a gatos, e incluso al hombre. En los animales puede generar una enfermedad leve y hasta fatal en cachorros.
Las principales formas de contagio son: oral (por ingestión de alimentos o agua contaminada, contacto con materia fecal infectada, leche e insectos); percutánea (por piel); galactógena (por el amamantamiento) e intrauterina (en gestación).
Prevención: realizar análisis coproparasitológico para poder identificar los parásitos y así realizar el tratamiento correspondiente. Recordar que un resultado negativo no significa que el animal esté libre de parásitos, ya que algunas larvas no se encuentran en ese momento en el tracto intestinal o no están poniendo huevos. En el mercado se encuentran muchos fármacos (comprimidos, jarabes, suspensión, pastas y pipetas) que podrán adaptarse a las diferentes necesidades de nuestra mascota, de acuerdo a la sugerencia del veterinario.
Los síntomas que podemos encontrar: mal estado general, pérdida de peso, debilidad, manto sucio, anemia, diarrea, vómitos, lesiones en la piel, deshidratación hasta la muerte en los casos muy graves, especialmente en cachorros.
Es por ello que recomendamos no subestimar a los parásitos y realizar asiduamente visitas al veterinario, quien les recomendará los pasos a seguir a lo largo de la vida del animal, y no realizar las desparasitaciones sin consultar. Es muy frecuente que el propietario de la mascota adquiera los antiparasitarios que se encuentran en el mercado sin consulta previa al veterinario, sin saber cuáles son los riesgos de la utilización de cada fármaco. Es así como también realizan tratamientos incompletos por carecer de la información necesaria que le brindará el veterinario en la consulta, de acuerdo a la historia clínica de nuestra mascota.

Natalia Luka

FOTO: "Benito", caniche negrísimo. Paciente del Serv vet Integral
Fuente: manuales Bayer. www.sanidadanimal.com

viernes, 17 de diciembre de 2010

RABIA



Ante la reciente detección de un nuevo caso de rabia en un mamífero terrestre (en este caso un felino domiciliado en Morón, Provincia de Buenos Aires)proveniente de un quiróptero infectado, se recuerda la obligatoriedad de tener y mantener a los animales domésticos (caninos y felinos) debidamente vacunados contra la rabia, a partir de los 3 meses de edad, y luego una vez por año durante toda la vida del animal.
Asimismo, se recuerda que ante la presencia de un murciélago caido, se proceda a dar aviso a las autoridades sanitarias locales (en nuestro caso al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur ) y se evite todo tipo de contacto con ese animal, tanto en lo que concierne a los humanos como a sus animales de compañía. En caso de ocurrir un contacto, ya sea humano o animal, con un murciélago sospechosos, realizar la denuncia ante las autoridades sanitarias correspondientes. Si fuese algún animal, concurrir de inmediato al veterinario y/o al centro de zoonosis más próximo.


Consejo Profesional de Medicos Veterinarios

viernes, 10 de diciembre de 2010

MIEDO A LOS RUIDOS FUERTES


Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De haber algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

En los animales domésticos, ciertos ruidos fuertes como las explosiones de los petardos o los truenos pueden producir miedo. El miedo es una reacción normal que se produce ante un estímulo amenazante (con peligro real o potencial), y que tiene un fin adaptativo y de protección: generar una respuesta de escape.
En condiciones normales los animales se asustan de los ruidos fuertes y generalmente se escapan, tratando de evitar y alejarse de ese estímulo que los asusta. Sin embargo, con el tiempo se habitúan, es decir, se adaptan y acostumbran al hecho de que estos estímulos aparentemente amenazantes no constituyen un peligro real, y entonces dejan de presentar una respuesta temerosa.
Algunos animales padecen un miedo extremo, excesivo, que se considera patológico. Este trastorno de miedo excesivo es llamado fobia (en este caso particular, fobia simple a los ruidos), donde se produce una respuesta exagerada ante un estímulo ambiental sin peligro real, y que no posee ninguna utilidad (no permite la adaptación).
En muchas ocasiones los propios dueños, por desconocimiento y sin mala intención, refuerzan estas conductas exageradas, brindando atención y tratando de calmar o proteger al animal que está asustado y que intenta evitar ese estímulo que le causa miedo. Esto es contraproducente y debe evitarse.
Si usted observa que su animal presenta alguno de los signos que a continuación se describen, ante un estímulo identificable (explosiones, petardos), es aconsejable realizar una Consulta Etológica con el Veterinario especializado para arribar al correcto diagnóstico, pronóstico y tratamiento del problema.

Signos clínicos del miedo: Deambulación, huida, esconderse, temblores, postura baja y rabo entre las patas, salivación, jadeo, aumento del apego hacia el dueño, gemidos, vocalización (ladrido/aullido/maullido), excitación, destrucción, vómitos, micción, defecación, agresión.
Cuando estos signos se producen en forma excesiva, exagerada, y no remiten espontáneamente (ni aún cuando el estímulo ha cesado), sino que perduran en el tiempo, se puede considerar que ese animal se encuentra en un estadio patológico, más grave que el miedo normal (fobia).


Sepa qué hacer si su animal le teme a los ruidos de los petardos:

-Bríndele a su mascota un lugar dentro de la casa que esté aislado de los ruidos del exterior (por ejemplo una habitación), para que el animal pueda utilizarlo como escondite. Este espacio debe estar siempre accesible, y permitirle entrar y salir a voluntad (puerta abierta).
-No refuerce la conducta de miedo, es decir: IGNORE al animal cuando está asustado, para lograr que esta conducta exagerada se extinga.
Entonces, no intente alzarlo en brazos, ni abrazarlo, o calmarlo. Déjelo que busque un lugar donde guarecerse y mantenerse tranquilo. En cambio, sí bríndele atención y caricias en los momentos en que se encuentre tranquilo y no manifieste miedo.
-Si la ansiedad y el miedo generado por los ruidos es muy importante, o si el animal va a quedarse solo en la casa, consulte con el Veterinario acerca de la posibilidad de medicarlo con un ansiolítico/tranquilizante. Nunca le administre a su animal drogas tranquilizantes (aún si son de uso veterinario) sin consultar con el profesional acerca de su dosificación y modo de uso.
Tampoco le administre a su animal drogas o dosis prescriptas para seres humanos sin consultar al Veterinario, ya que estas no son extrapolables a las mascotas, y pueden producir intoxicación.


Dra. marina Snitcofky, especialista en etología veterinaria.

FOTO: "Mitra" felina Común Europea, paciente del SVI

jueves, 2 de diciembre de 2010

DESPARASITACIÓN: MITOS Y VERDADES


La parasitosis es una enfermedad común en nuestras mascotas caninas y felinas, y esta muchas veces puede ser subestimada por los propios dueños, así como también por los veterinarios.
Primero que nada, es importante aclarar que las parasitosis que afectan a nuestras mascotas son diferentes en cada etapa de la vida.
Clasificaremos a las parasitosis de acuerdo a las diferentes etapas de la vida del animal, así será más fácil comprender en qué momento debemos ayudar a prevenirla:
La primera etapa es la intrauterina, mientras se está gestando el perrito o gatito. Allí mismo el cachorro es susceptible de parasitarse.
Luego, en la etapa de amamantamiento, es importante tener en cuenta que algunos parásitos se transmiten por la leche, por lo tanto ya se encontrará parasitado a una edad muy temprana, sumándose a los que ya traía del útero de su mamá.
A partir de allí, el animal será parasitado de acuerdo al ambiente en el que viva, si lo comparte con otros animales (hermanos de la misma camada u otros de diferentes edades), si el ambiente no goza de la higiene necesaria, etc.
¿Cómo armar un buen plan de desparasitación?
Existen muchas formas de hacerlo, por ello no hay una receta general, y siempre recomendamos que para ello se realice la consulta veterinaria, no sólo pediátrica sino también en el animal adulto, ya que hay muchos tipos de parásitos y muchos tipos de medicamentos que deberán ser prescriptos sólo por el veterinario actuante.
Generalmente se recomienda desparasitar a la hembra gestante (en el caso de criaderos o próximo nacimiento en el hogar). Tener en cuenta que no podrán ser utilizadas todas las marcas que se encuentran en el mercado, por lo tanto deberán ser prescriptas bajo receta, para prevenir abortos o problemas en el feto que algunos fármacos pueden ocasionar.
En el caso de los cachorros, se estima que tienen una parasitosis que traen de su mamá, a la cual pueden sumarse algunos otros tipos de parásitos adquiridos de otros animales o del ambiente, para lo cual recomendamos realizar un análisis de materia fecal, y así poder elegir cual es la mejor medicación para ese animal. El veterinario decidirá en cada caso, de acuerdo al/los parásito/s encontrado/s, la droga y la forma de administración, así como también la repetición de esta.
En el caso de animales adultos existen recomendaciones diferentes que se adaptarán teniendo en cuenta si el animal vive solo o con otros animales, si sale a la calle, con qué frecuencia, si vive con otras especies, si sale con paseador, etc.
Por eso no existen “las recetas”, salvo algunas aproximaciones de desparasitaciones anuales que se dividen en dos, tres y hasta cuatro veces de acuerdo al caso.
Para cualquier caso, siempre recomendaremos que consulte al veterinario, que es la única persona capacitada para aconsejar lo mejor para su mascota.


Natalia Luka

FOTO. "Umma", felina hembra Común Europea, paciente del SVI

jueves, 25 de noviembre de 2010

La adaptación de los felinos


Las siguientes pautas y consejos preventivos sólo son aplicables a animales que, habiendo sido evaluados por un veterinario especializado en Etología Clínica, no presenten alteraciones en su comportamiento. De existir algún problema de comportamiento deberá realizarse la consulta correspondiente para arribar al diagnóstico, pronóstico y tratamiento adecuados.

Los felinos domésticos tienen, por naturaleza, un fuerte apego al ambiente que habitan. Por ello, toda vez que exista un cambio en su hábitat, se hace imprescindible tener en cuenta ciertos aspectos que pueden influir en la adaptación de estos animales y que pueden repercutir sobre su bienestar. Para evitar estímulos estresores o nocivos y permitir una adecuada adaptación a la nueva situación habitacional (que incluye desde mudanzas hasta cambios de mobiliario, refacciones, entrada o salida de individuos, ya sean personas u otros animales), tenga en cuenta los siguientes aspectos:


Llegada de gatito o gato adulto: Sin otros animales SECCIÓN 1, Gato/s adulto/s residentes SECCIÓN 2, perro/s residente/s SECCIÓN 3.

Sección 1:
a) La llegada de un gatito a un hogar donde no viven otros animales

En general los gatitos se adaptan sin mayores problemas a su nuevo hogar. Sin embargo, para asegurarse de que no se los exponga a situaciones estresantes, se recomienda:
- Colocar los elementos que serán utilizados por el gatito (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). En esa habitación se colocará al gatito, pero se dejará la puerta abierta.
- Con el correr de los días y en función del grado de adaptación observado (evaluado por la incursión y actividad de exploración en los distintos ambientes o habitaciones de la vivienda), se podrá reubicar la bandeja sanitaria y el comedero y bebedero en otro ambiente o habitación que sea más funcional a la rutina y estética de la vivienda, con la misma consideración respecto a la distancia entre ellos comentada en el punto anterior.
- Vigilar en los momentos en que se abren puertas o ventanas, para que el animal no se escape.
- Proteger balcones y ventanas con enrejado acorde al tamaño del animal.
- Colocar collar (con elástico) con chapita identificatoria con número de teléfono.

b) La mudanza de un gato adulto

- El gato debe ser el último en ser llevado a la nueva vivienda (luego de la mudanza de muebles, cajas, etc.). Si es posible, es conveniente incluso que sea unos días después, cuando ya esté acomodada la nueva vivienda.
- Colocar los elementos que serán utilizados por el gato (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). En esa habitación se colocará al gato, y se dejará la puerta cerrada.
- Con el correr de los días y en función del grado de adaptación observado (evaluado por actividad de exploración de la habitación), se abrirá la puerta para permitir que el gato explore libremente el resto de la casa, pero manteniendo sus elementos en esa habitación.
- Con el correr de los días y según el grado de exploración de los distintos ambientes o habitaciones de la vivienda, se podrá reubicar la bandeja sanitaria y el comedero y bebedero en otro ambiente o habitación que sea más funcional a la rutina y estética de la vivienda, con la misma consideración respecto a la distancia entre ellos comentada en el punto anterior.
- Vigilar en los momentos en que se abren puertas o ventanas, para que el animal no se escape (tener en cuenta que es probable que el gato se escape para “regresar” a la vivienda anterior).
- Proteger balcones y ventanas con enrejado acorde al tamaño del animal
- Colocar collar (con elástico) con chapita identificatoria con número de teléfono.


Sección 2: Las siguientes pautas sólo son aplicables si tanto el gato nuevo como el/los gato/s residente/s están correctamente socializados, y no tienen alteraciones comportamentales (agresión, fobias, ansiedad. Etc.), evaluadas por el veterinario especializado en Etología Clínica:
- 1er paso: Colocar los elementos que serán utilizados por el gato nuevo (comedero, bebedero, manta/moisés, bandeja sanitaria) en una única habitación, cuidando que el comedero y bebedero estén ubicados en el extremo opuesto a la ubicación de la bandeja sanitaria (con una distancia mínima de 2 metros). Esta habitación no deberá ser la misma que contenga los elementos del/los otro/s felino/s residente/s en la vivienda. Durante los primeros días (hasta una semana o más), el gato recién llegado permanecerá en ese ambiente de la casa. Al otro gato se le permitirá explorar toda la vivienda menos esa habitación donde se encuentra el gato recién llegado.
- 2do paso: Se le permitirá al gato recién llegado explorar libremente algún ambiente “neutral” de la vivienda (donde no haya elementos del otro gato, que no sea su lugar de descanso o de comida), cuidando que el gato residente no esté presente durante esas exploraciones. En otros momentos del día, se le permitirá al gato residente explorar libremente ese mismo ambiente “neutral” de la vivienda, mientras el gato recién llegado se encuentra encerrado en la otra habitación. Es esperable que ambos gatos froten su rostro contra muebles o saliencias de las paredes (marcas olfatorias) y si alguno de los gatos es un macho no castrado pospuberal, es probable que marque también con orina. En cualquier caso pueden intentar marcar con arañado de los muebles.
- 3er paso: Se realizará la primera “presentación” en el ambiente neutral, colocando a los gatos en respectivas cajas de transporte. Primero se los enfrentará a una distancia no menor a 2 metros y se observará la reacción de estos. Es probable que existan señales de agresión: bufidos, soplidos e incluso zarpazos. Se irá acortando la distancia entre los animales de manera gradual, siempre y cuando no haya señales de agresión y aguardando que estos se calmen para seguir avanzando.
- 4to paso: Si se logró que las transportadoras estén “pegadas” puerta con puerta sin que haya señales de agresión, se los aproximará en brazos o con pretal y correa (se requieren 2 personas que puedan tener en brazos a los gatos o que los controlen de la correa). Si no hay señales de agresión, los gatos ya pueden convivir sueltos.

Sección 3: Las siguientes pautas sólo son aplicables si tanto el gato nuevo como el/los perro/s residente/s están correctamente socializados, y no tienen alteraciones comportamentales (agresión, fobias, ansiedad. Etc.), evaluadas por el veterinario especializado en Etología Clínica:
- Presentar a los animales siempre en situación controlada: perro con collar y correa, gato en transportadora, en brazos o con pretal y correa.
- Durante la presentación de los animales deben realizarse actividades que sean gratificantes o agradables para ambos (darles un juguete, jugarles, acariciarlos, cepillarlos, etc.).


Dra Marina Snitcofsky
Especializada en etología clínica

Foto: " Toto", felino macho, siamés seal point paciente del SVI

domingo, 7 de noviembre de 2010

“Mi gato está tapado” o “no puede orinar”…frases que llegan a la consulta diaria...


Es bastante común este síndrome llamado FUS (Síndrome Urológico Felino), hoy FLUTD (enfermedad de las vías urinarias bajas).
Este no es más que la acumulación de cálculos o mucus en la uretra de los felinos macho, que produce una obstrucción parcial o total.
Las causas que predisponen dicho síndrome son: la uretra pequeñísima en el gato macho, la dieta inadecuada o de baja calidad, la ingesta de agua en forma mínima y, en algunos casos, que el gato esté castrado en forma temprana, entre otros factores aún hoy no conocidos (idiopáticos).
En los machos el diámetro de la uretra es por demás pequeño, lo que hace que sea más fácilmente obstruido por cálculos, pequeñas arenillas (cristales) y lo que se llama “tapón mucoso”, que no es más que una acumulación de células descamativas y restos de materiales de la mucosa que se desprenden, formando un tapón difícil de remover.
Además, uno de los puntos más importantes es la dieta inadecuada o de baja calidad, ya que se sabe que por la formulación que posee, aumenta las posibilidades de formación de cálculos y tapones.
Otra causa, en muchos casos en discusión, es cuando el animal es castrado en forma temprana (antes de los cinco a seis meses de edad): por la falta de hormonas, el crecimiento corporal es disminuido y por lo tanto también la uretra, predisponiendo aún más a padecer el síndrome.
-¿Qué podemos recomendarles para prevenirla? Primero que nada, consultar a su veterinario de confianza acerca de las marcas de alimentos Super Premium y Premium recomendables (la mayoría sólo de venta en veterinarias). No sólo gozarán de buena alimentación y calidad de vida sino que también prevendrán en un alto porcentaje que su mascota se enferme.
Por otro lado, castrar a su gatito después de los ocho a nueve meses de edad.
¿Cómo nos damos cuenta de que nuestro gato está obstruido? Observar cuántas veces el gato orina por día, y si lo vemos con dificultad a la hora de ir a su litera. Muchas veces se los ve sentados varios minutos más que lo habitual, a veces vocalizan (maúllan) y también se puede percibir orina de color rosado a rojo en las piedritas sanitarias. Otras veces orinan en pequeñas cantidades muchas más veces que lo habitual u orinan en lugares no frecuentes. En casos avanzados, no pueden orinar (obstrucción total). También lamen su pene en forma reiterada y se ve protruido más de lo habitual.
Otros síntomas que se pueden observar, cuando la obstrucción es mayor y hay falla renal, son vómitos, decaimiento y deshidratación.

El síndrome es una emergencia y debemos llevarlo al veterinario ya que la vejiga es pequeña, y al no poder orinar, corre muchos riesgos de fisurarse o romperse, lo que resulta fatal.
La resolución del síndrome es el sondaje, algunas veces bajo sedación (ya que es muy molesto y doloroso) y si ha pasado un tiempo considerable, se utiliza la hidratación con suero (a veces al pasar las horas, como el riñón no puede depurar los residuos tóxicos por la orina, se genera una insuficiencia renal, la cual debe ser tratada lo antes posible). La resolución a largo plazo se realiza mediante el consumo de alimentos medicados, los cuales serán prescriptos sólo por el veterinario por el tiempo que se disponga de acuerdo a los análisis de orina correspondientes.


Natalia Luka
Fuente: www.foyel.com, AAMFE (Asociación Argentina de Medicina Felina).

Foto: FIDEL. Fel Común europeo, chocolate.